En el mundo náutico hay marcas que se compran por el logo. Y hay marcas que se compran por lo que hacen sus barcos en el agua.
Windy es una de estas últimas.
Fundada en Noruega en los años sesenta, esta marca lleva décadas construyendo lo mismo: sport cruisers de casco planeante rápido, diseño escandinavo y elegancia atemporal. Barcos que envejecen bien, que se conducen mejor todavía, y que despiertan la mirada de cualquiera que sepa mirar.
La Cuca es una de ellas. Un Windy 39 Camira de 12 metros, construida en 2018, con un casco verde inglés oscuro tan característico que se reconoce en cualquier bahía de Mallorca. Elegancia de otra época, prestaciones muy de esta.
Bajo cubierta, dos motores diésel que suman 800 CV la empujan hasta 40 nudos de velocidad máxima. Cuando abre gas, la sensación es la de un deportivo pilotado sobre agua: nariz alta un instante, casco enganchando, y después ese planeo estable y silencioso que solo consiguen los cascos bien diseñados. Cuando la paras en una cala, se vuelve otra cosa completamente: un pequeño refugio con solárium de proa, mesa de popa, y todo el espacio para ocho invitados alrededor de una copa.
A bordo, dos camarotes en el interior para una escapada de un par de noches, baño con lavamanos elegante, y equipamiento pensado: paddle board, noodles y equipo de snorkel incluidos. Si os apetece añadir champán al plan, hay Open Bar Package disponible por 250 €.
Ideal para un día con amigos que sepan apreciar un buen barco, una escapada en pareja al norte de Mallorca, o una jornada en la que velocidad y estilo no tengan que ir por caminos separados.
Reservad la Cuca y descubrid por qué los que saben, eligen Windy.
















