No todos los días en el mar tienen que ir a 30 nudos.
A veces, lo que realmente apetece es lo contrario: bajar el ritmo, apagar el teléfono, mirar la costa pasar despacio, escuchar el agua golpear suavemente el casco de madera, sentir que el tiempo se estira.
El Aquila está hecho exactamente para eso.
Este llaüt mallorquín de 9 metros es la embarcación tradicional de las Baleares. Una silueta inconfundible, un perfil bajo y curvado, una elegancia heredada de generaciones de pescadores mallorquines. Construido en 1986 y restaurado con mimo, no es el barco más rápido del puerto. Pero no le hace falta.
Lo suyo es otra cosa: carácter, autenticidad y la comodidad justa para que cualquier paseo se convierta en una pequeña vacación. La cubierta de madera, el azul del casco, el sonido del motor diésel a media marcha. La sensación de estar navegando como se navegaba aquí toda la vida.
A bordo, hasta 6 pasajeros. Solárium de proa para los que quieran tomar el sol con vistas a Palma, una zona de asientos en popa para conversar a la sombra del toldo, camarote doble, baño con ducha y nevera para que las horas no se hagan cortas. Si te apetece comer una paella a bordo en una cala tranquila, este es el escenario.
La filosofía Aquila es vivir el mar en slow motion: salir de la rutina, recuperar el ritmo de las cosas pequeñas, disfrutar de un día sin prisa.
Tres formatos para elegir:
- Día entero, para perderse en las calas de la bahía de Palma.
- Medio día (4 horas), mañana o tarde, ideal si tenéis otros planes.
- Atardecer, de 19:30 a 22:00, para ver Mallorca cambiar de color desde el agua.
Reserva el Aquila y descubre lo que se siente al navegar despacio.












