Hay una parte de Mallorca que no se llega a ver desde tierra. Acantilados que caen en vertical sobre el mar, calas a las que solo se accede navegando, agua tan transparente que parece imposible. El suroeste de la isla es la cara más espectacular de Mallorca, y se descubre mejor desde una buena lancha.
Esta semirrígida italiana de 10 metros, atracada en el Puerto de Andratx, está pensada exactamente para eso.
Su diseño combina la estabilidad y seguridad de un semirrígido con líneas elegantes que recuerdan más a un yate que a una neumática al uso. Cubierta completa de teca, dos solárium (proa y popa), toldos Bimini desmontables para tener sombra cuando aprieta el sol, mesa de comedor para picar algo entre baño y baño, lavamanos en proa, plataforma de baño con ducha y escalera para entrar y salir del agua sin pensarlo.
Sus dos motores Mercury 350 Mag con colas Mercruiser Bravo III garantizan una navegación suave y potente. Suficiente para alcanzar Sa Dragonera, Cala Egos, Cala en Basset o las calas vírgenes camino de Sant Elm sin que el trayecto se haga largo.
Hasta 12 personas a bordo (11 más el patrón). Equipada con seguro a todo riesgo, molinete eléctrico de ancla, dos neveras de hielo, equipo de audio con Bluetooth, 4 puertos USB y WC químico para que nadie tenga que volver a puerto a media jornada.
El patrón profesional, incluido en cada salida, conoce la costa al detalle. Os aconsejará la mejor ruta según el viento y el plan del día, y os orientará sobre el consumo estimado de combustible.
Reservad la lancha en Andratx y descubrid la Mallorca que solo se ve desde el mar.










